domingo, 9 de octubre de 2016


LO QUE HACEN LOS GRANDES LIDERES





  • Los grandes líderes hacen sentir bien a su gente.
  • Saben que el jefe verdadero es el cliente. 
  • Detestan la mediocridad, rápidamente retiran del equipo a profesionales incompetentes. 
  • Son hábiles ‘detectives’, están pendientes de todo lo negativo que pueda afectar el buen desempeño de sus subalternos. 
  • Tienen valores y principios sólidos, que se reflejan siempre en su comportamiento cotidiano. 
  • Fijan reglas del juego muy claras desde el día de la afiliación de sus agentes  o asesores y no las cambia con frecuencia. 
  • Delegan al más bajo nivel posible.
  • Siempre están listos a facilitar la labor de sus subordinados, removiendo obstáculos, dando consejos, consiguiendo recursos, aportando su experiencia, brindando capacitación, hablando con otros lideres. 
  • Cuestionan y aportan sus ideas propias, pero dejan que la decisión final la tomen las personas que más saben del tema, los que manejan a diario el asunto. 
  • Recuerdan a su gente qué es lo importante, para que lo urgente no les devore su tiempo y energía. 
  • Cumplen sus promesas. 
  • Cuando sus subalternos les piden una instrucción sobre cómo proceder, responden: No sé, ¿UD qué piensa que deberíamos hacer? 
  • Escuchan con mucha atención, respeto, y paciencia. 
  • Cuando las cosas salen bien le dan el crédito a su equipo, y cuando salen mal asumen la responsabilidad como cabeza del equipo. 
  • Crean un ambiente de trabajo estimulante, con retos ambiciosos pero factibles de superar. 
  • No improvisan soluciones o respuestas. 
  • Son conscientes de que todo lo que hacen y dicen – o dejan de hacer o de decir- impacta a su gente. 
  • Confrontan a tiempo, para despejar los malentendidos o disputas, evitando que pasen a mayores. 
  • Escuchan a todos, incluso a los que aparentemente dicen cosas que no hacen sentido, a los inexpertos, a los recién llegados, a los críticos, a los escépticos, etc., porque saben bien que de pronto pueden tener algo o mucho de razón. 
  • Están pendientes del bienestar personal de su gente (sin entrometerse en lo que no le corresponde), y son flexibles y comprensivos con los que tengan problemas. 
  • Irradian entusiasmo. 
  • Tienen un trato amigable, pero no pretende ser amigos de sus subalternos, porque saben que eso a la larga es inconveniente. 
  • Reconocen las derrotas pero nunca tiran la toalla. 
  • Le dedican mucho tiempo a hacer las veces de entrenador (coach) de su gente o asesor. (60 por ciento de ese tiempo debe ser para las estrellas, 30 por ciento para los que tienen un alto potencial, y 10 por ciento para los que tienen bajo desempeño y bajo potencial). 
  • Son buenos profesores, continuamente están compartiendo con su grupo algo nuevo que aprendieron o una experiencia valiosa que tuvieron- que puedan servir para resolver un asunto. 
  • Son enemigos de la burocracia. Comprenden muy bien que entre más reglas, manuales, procedimientos y controles haya, menor será la innovación y el espíritu empresarial de su equipo. 
  • No le prestan atención a los chismes, las excusas, las venganzas, las ‘lambonerías’, las disputas personales menores, etc. 
  • Saben perfectamente que su gente es ‘el viento bajo sus alas’- personas que les permiten alcanzar objetivos valiosos a ellos  y a la empresa. Por ello reconocen y agradecen constantemente sus aportes.
  • Son de puertas abiertas detestan en encierro.

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